¿Quién se acordó que el 22 de marzo recién pasado se celebró el Día Mundial del Agua? la verdad es que investigando por aquí y por allá, me di cuenta que es demasiado importante como para dejarlo pasar, y aunque no sea de aquellos "días" que todos esperan para celebrar comprando regalitos a los seres queridos, es tiempo de hacer conciencia de lo que este elemento vital significa para la vida de todos los seres humanos...En nuestro país no se realizaron muchas actividades, pero en otros países sí, por ejemplo, el tercer viernes de marzo de celebró en Berna, Suiza, un seminario sobre el tema y el especialista Sergio Ferrari resumió para la agencia ALAI la información que allí se divulgó; entre otros datos: 1.2 billones de personas no tienen acceso a una cantidad suficiente de agua para satisfacer sus necesidades básicas a un precio acorde con sus posibilidades financieras. De esos, 100 millones viven en Latinoamérica. En caso de no tomarse medidas significativas y rápidas, se estima que en el 2015 esa cifra aumentará a 3 billones. Entrando así en contradicción con los Objetivos del Milenio de Naciones Unidas que pretenden lograr hasta entonces una reducción significativa de la pobreza, incluyendo las limitaciones de acceso al agua potable. Detrás de esta realidad, una doble constatación. Los enormes intereses de grandes empresas trasnacionales que han multiplicado en los últimos años sus ganancias con las privatizaciones y con el embotellamiento del agua.
Una mirada hacia atrás permite señalar avances en la reflexión planetaria sobre el agua que se ha convertido en uno de los temas más ampliamente debatidos tanto en las instituciones de las Naciones Unidas como en los foros alternativos. El informe 2006 del Programa de las Naciones Unidas para el Desarrollo (PNUD), solicita a los gobiernos que reconozcan el acceso como un derecho humano y que suministren a sus ciudadanos el agua potable para evitar enfermedades. El 27 de noviembre del año pasado, el Consejo de Derechos Humanos encargó al Alto Comisionado de las Naciones Unidas promover un estudio a ser presentado antes de septiembre 2007 sobre "...el acceso equitativo al agua potable...según las leyes internacionales de los derechos humanos..." A pesar de estos pasos concretos, el acceso al agua potable sigue siendo un inmenso desafío pendiente. Y si de retos futuros se trata, uno de ellos es la necesidad de una Convención Internacional sobre el tema, tal como lo enfatiza Rosemarie Bär, responsable de política de desarrollo de la plataforma de ONG helvéticas. Si bien esa Convención no resolvería todos los problemas por arte de magia, definiría un nuevo marco institucional planetario. Considerando el derecho al agua como derecho humano fundamental -obligatorio en el plano jurídico- y protegiendo las reservas y su carácter de bien público de la humanidad.
La visión desde Latinoamérica
"El agua es uno de los principales espacios de lucha de América Latina indignada por el proceso de privatización creciente aplicado en todo el planeta" subraya el jurista mexicano Rodrigo Gutiérrez Rivas, quien reivindica el valor de un tratado internacional. "Son aspectos diferentes de una misma estrategia", reitera el joven investigador de la Universidad Nacional de México (UNAM) y miembro de COMDA, la Coalición de Organizaciones Mexicanas por el Derecho al Agua. Quien considera "que el fracaso rotundo de las privatizaciones de empresas de agua" en Latinoamérica y la nueva etapa de construcción democrática que vive ese continente, "le asignan a la movilización por el vital líquido un papel muy importante. Es una reivindicación muy sentida, de cada día, en cada barrio, poblado o comarca..." Y se refiere a los combates anti - privatizadores en Bolivia y Argentina. A la amplia movilización ciudadana para el reconocimiento en tanto derecho constitucional en Uruguay. A la movilización creciente en México.
La reflexión sobre el agua multiplica argumentos y enciende pasiones. Numerosos conflictos sociales en América Latina -y en el Sur en general- han explotado en los últimos años a raíz de la privatización de ese preciado bien. La sociedad civil y particularmente los movimientos sociales aceptan el desafío lanzado. Entran en el juego de ideas, toman posición, presionan a gobiernos e instituciones internacionales y profundizan un debate necesario. Particularmente importante en esta época - 2005 / 2010- marcada por los Objetivos del Milenio y designada por las Naciones Unidas como decenio internacional "El agua como fuente de vida".
Pensemos un poco en cómo podemos aportar con ideas para la preservación de un elemento tan vital que cada vez se vuelve más escaso debido a los cambios climáticos, la contaminación y el calentamiento global del que todos somos responsables... es el momento de tomar medidas desde nuestra cotidianeidad!!!!


